Amistad y Precaución

¡Saludos de nuevo a quienes seguís este blog!

Hoy vamos a compartir una historia muy real que nos ha llegado vía 116 111 no hace mucho.

Cada quien, que saque su moraleja, pero lo primero que queremos destacar es la importancia de la Amistad. ¡¡¡Qué suerte tienen algunas personas de contar con un grupo de amigas y amigos que se preocupan tanto por ellas!!! Porque eso es la amistad, pasarlo bien en los buenos momentos y en los malos, estar apoyando, sin cesar, siempre al lado, aunque la persona que lo pase mal ni siquiera sienta que necesita ayuda.

Y a veces un buen amigo, una buena amiga se mete en problemas, en la boca del lobo y no se da ni cuenta, para temor de quienes la/lo rodean. En Zeuk Esan no somos alarmistas, pero hay situaciones hoy en día muy peligrosas en las cuales nos jugamos incluso la vida. Continuar leyendo “Amistad y Precaución”

Cuando el acoso se vuelve contra la persona acosadora

Aupa a toda la chavalería que seguís nuestro blog. Solventadas las dificultades técnicas que nos han paralizado una temporadita, comenzamos de nuevo la publicación de los post.

En este de hoy, vamos a plantearos una situación real, aunque la hemos maquillado un poco para que no reconozcáis a los/as protagonistas. Comenzamos.

El viernes pasado, nos telefoneó un chico. Estaba preocupado, confundido y bastante  nervioso. Cielos, ¿todo eso? Pues sí.

Llamaba para contarnos un caso de acoso que conocía de su instituto. Un grupo de chavales/as, habían abierto un perfil falso en Tuenti desde donde insultar y malmeterse con un compañero. Durante prácticamente un año, se dedicaron a pasarse de la raya con él. Os podeis imaginar. La cosa les parecía divertida, ahí todos/as en grupo y sin dar la cara. ¡Qué valientes…!

Nadie dijo nada, nadie “se chivó”; es decir: no hubo piedad ni ayuda para aquel compañero que de un día para otro, comenzó a sufrir una persecución que a cualquiera le podría dejar hecho polvo. Los demás observaban desde la complicidad del silencio y desde el pensamiento: “menos mal que no me lo hacen a mí”.

Resultó que la persona agraviada decidió acabar con el acoso. Muchas veces la única manera es pediendo  ayuda : en casa, al profesorado, en la cuadrilla, a quien sea. Pedir ayuda antes de que la situación sea más grave y se descontrole hasta ese punto…

Así, la persona acosada se lo contó a los padres, que en cuanto entraron en tuenti, consiguieron información de las personas que estaban tras ese perfil. Ya no era tan impune el escondite, puesto que se puede acceder a la identidad de quienes están haciendo el daño.

Conclusión: de las seis personas implicadas a varias las han caído tremendos castigos por parte de sus padres y madres. Parece ser están sinceramente arrepentidos y reconocen que no tenían conciencia del daño que estaban causando. A ver si es verdad!!!

Una cosa: si no sabéis si algo puede estar bien o mal, o si causa o no daño, haced una prueba, pensad : “¿cómo me sentiría si me ocurriera a mí?, ¿me gustaría?” Es lo que se llama empatía, ponerse en le lugar del otro.

Nuestro llamante,nos contó algo más. Algo muy importante.

“ Lo peor es que había uno que era el peor de todos. El mismo que cuando le pillaron, dió los nombre de los demás. Pues a ese, no le han dicho nada sus padres !!!!! Sabíamos que sus padres pasaban de él, pero no hasta este extremo”-nos contaba por teléfono

Qué pena de chaval y que pena de padres. Porque si tras lo que ha ocurrido, tras el delito cometido, que está castigado incluso con penas de prisión, no hay una respuesta… Si en casa no ayudan a reflexionar sobre lo que está bien y está mal, y sobre el daño que se ha producido… ¿Qué pasa con esas personas cuyas acciones no tienen consecuencias? ¿Qué pasa con esos padres o madres?

Presión de Grupo

Hace poco llamaron a Zeuk Esan un chico y una chica muy preocupados. En su cuadrilla, algunos, los más “lanzados y lanzadas”, han comenzado a beber.

Hasta aquí ellos no se quejaban, pero lo que no les parecía ni un poquito bien, es que les insistieran tanto a ambos para que hicieran lo mismo. ¿Porqué si ellos respetaban la decisión de sus compañeros y compañeras, ellos en cambio, intentaban obligarles a hacer lo que no querían?.

Un razonamiento muy maduro para sus 13 años y muy acertado, al cual añadieron, “¿Porqué nos vacilan y encima tenemos que aguantar sus pedos guarros y que nos fastidien la fiesta?.

Si tus amigos y amigas lo son, pueden darte consejos, decirte que si te pasa algo cuentes con ellos, pero NUNCA obligarte a beber o a fumar o a hacer otras cosas que tú no quieras. Que sepas que tienes derecho a decir que NO y además tienes derecho a  que no te vacilen ni te tomen el pelo por tu decisión. ¡¡¡De igual manera podrías tú vacilarles y no lo haces!!!.

Lo que les ocurría a estos amigos, se llama “Presión de Grupo”. Una pequeña parte del grupo necesita reafirmarse consiguiendo que los demás hagan lo mismo que ellos y así no les parece tan malo y se sienten más seguros…  y lo malo es que intentan “obligar”  a los demás, verbalmente e incluso con algún “empujoncillo”, con lo cual, atemorizan a quienes llaman “amigos y amigas” y se va deteriorando la relación… En fin, que se sufre por todas partes.

A veces no sabemos cómo decir que no y no quedar mal. Sí, quizá estéis pensando; que lo suyo es decir a sus amigos claramente “oye, mirad, que yo paso de todo ésto y no me quiero meter nada ” y sus amigos, si realmente lo son, tendrán que respetar esa decisión y admitir que otros de su cuadrilla no beban. Pero el miedo a quedar mal,  a sentir el rechazo a veces hace que sucumbamos a dicha presión.

Lo bueno, es que hay maneras de hacer frente a esta presión o al menos aliviarla. He aquí unas frases de ejemplo, pero las mejores serán las que os salgan a cada cual:

Decir que no tan tranquilamente: “Pues no quiero, gracias.”

“No me apetece, no me gusta, simplemente no quiero y no necesitas insistir más”.

“Somos amigos y a los amigos no se les obliga a hacer lo que no quieren. Tú haz o que quieras, pero respeta mis decisiones.”

“Hoy no, quizá otro día”…”Uy, hoy tengo el estómago chungo y no quiero empezar con mal pié…”

“No quiero beber, porque quiero acordarme de lo bien que me lo he pasado”.

“Uy, no, gracias, que luego me pongo fatal y os corto a todos el morón y así nadie se divierte. No quiero ser yo quien fastidie la fiesta…”

Ya me contaréis qué tal os va, o incluso cuáles son las frases que os han funcionado, porque el chico y la chica que os comentaba al principio, llamaron y nos dijeron que les había funcionado, simplemente el ser capaces de decir “NO”.

Esto de la amistad tiene su dificultad

¡Cuántas chicas y chicos nos llaman contándonos los malos momentos que pasan en sus cuadrillas!

Malentendidos, culebrones, que si uno o una no va a una cita con el resto, las peculiaridades de cada una y cada uno que tienen que encajar con los de los demás… Todo esto hace que muchos adolescentes se coman la cabeza y no saben muy bien qué hacer.
Como acostumbramos, nuestro consejo para ellos y ellas es, casi siempre, el mismo: HABLADLO. Sois amigas, amigos y aunque esto es una categoría, digamos, voluble, cambiante, flexible, otorga la confianza para poder hablar las cosas.

No decimos que haya que hacerlo con toda la cuadrilla a la vez y seguro que siempre se tiene a un amigo o una amiga con quien se tiene más intimidad, más enganche, etc.

Resolver malentendidos o crear otros más grandes, reír o llorar… Sea para lo que sea, es preferible resolver la incertidumbre o las dudas que uno tiene en su cabeza y se calla hablándolo con las y los demás, que seguirle dándole vueltas a algo sin saber muy bien a qué.