Animo con el final de curso!!!!!!!!!!

-Dios mío qué nervios…..Cuánto tengo que estudiar!!!!….No me va a dar tiempo…..qué hago?????

-Para qué voy a esforzarme si queda tan poco….ya no tengo fuerzas….y mis padres todo el día diciéndome que aproveche el tiempo….que deje el móvil, el ordenador………….todo es una mierda!!!!!!

Efectivamente, el final de curso resulta muy duro para muchas y muchos estudiantes.

Además del cansancio acumulado durante el curso, la llegada de la primavera y su asociado cansancio (astenia primaveral), la espera ansiosa de las vacaciones de verano…la llegada de la última evaluación del curso y los exámenes finales, hacen de los meses de Mayo y Junio
una auténtica agonía para muchas y muchos. Continuar leyendo “Animo con el final de curso!!!!!!!!!!”

¿Por qué no hablamos de la muerte?

A muchas personas que habéis llamado, os hemos invitado a participar activamente en nuestros blogs, mediante comentarios o con algún texto que queráis publicar.

Aquí tenemos la carta que nos ha enviado una amiga de 16 años. Va sin firmar, porque este servicio es confidencial y nuestra amiga escritora así nos lo ha pedido.

Aquí tenemos una interesante reflexión sobre algo tan cercano a nosotros y nosotras y tan ligado a la vida, como es la muerte.

Nuestra colaboradora habla de los sentimientos que en ella despierta este tema. Plantea que hoy en día no se habla de la muerte, en algunas casas parece un tema tabú y piensa que habría que hablarlo en la familia, desde el cariño y la confianza. Espero que os guste.

“Hoy estoy dándole vueltas a la cabeza al tema de la muerte. Y es que hay cosas para las que no estamos preparados. Continuar leyendo “¿Por qué no hablamos de la muerte?”

La buena amiga

Hoy hemos recibido una de esas llamadas que nos reconcilia con vosotros y vosotras, chavales y chavalas que nos soléis machacar a bromas telefónicas, jejeje; una llamada en la que comprobamos que sois solidarios y solidarias y que os preocupáis por lo que le pasa al otro o la otra… Venga, os lo cuento.

Una chica, de unos 14 o 15 años, marca el 116.111 para decirnos que está preocupada por una amiga suya; al parecer, su amiga está muy delgada, pálida, no come nada y le dice que se ve gorda. Vamos, que esta chavala que llama, con razón, piensa que su amiga puede estar sufriendo una anorexia.

También nos cuenta que el profesorado del colegio al que acuden ambas, ya se han percatado de lo que le pasa a esta chica y, por ello, se han puesto en contacto con la madre y el padre de ésta y, por lo tanto, es de esperar que actúen acompañando a su hija al médico para tratar de ayudarla ante esta situación.

A pesar de ello, la chavala que nos llama, quiere hacer algo más y no sabe qué; nosotros le decimos que, dado que los padres de su amiga ya están sobreaviso, lo mejor que puede hacer ahora es estar al lado de su amiga, que la acompañe, la dé cariño, le exponga, si no aguanta más, su propia preocupación al verla así, etcétera… Es decir, que siga ejerciendo de amiga como siempre ha hecho.

Y, por supuesto, nosostros, desde Zeuk Esan, la felicitamos por llamar y por demostrar que es buena amiga; le decimos que su amiga tiene mucha suerte por tenerla a ella a su lado y que, seguro, con su compañía y apoyo, superará esta situación en poco tiempo.

Pues eso, que estamos muy contentos cuando nos encontramos con llamadas así… En todo caso, ¿qué otras cosas le diríais vosotras y vosotros a esta chica?

Imagen vía Flickr (CC)

The Police (Gotzon -16 años)

Hoy has madrugado más que ayer, más que estos otros días, a las 6:41. Te has levantado de la cama y dirigido a la cocina. No has desayunado. Frente al espejo del baño has permanecido quieta un largo tiempo. Te has maquillado con el “Rimel” caro que hará seis días te regaló tu chico y has pintado tus labios de rojo. No te vale; en tu cara no hay luz

A las 7:36 has salido de casa en dirección al trabajo. Te has detenido en la floristería que tiene Walter a poco más de cien metros de tu casa, como todas las mañanas, mirando las rosas blancas; y como otras veces, no has comprado ninguna.  Pero antes de partir, has rozado suavemente una de ellas con los dedos de tu mano izquierda.

Has continuado tu camino; andas un poco tarde. A las 7:58 has llegado a la universidad de “St. George Collegue”, donde das clases. En el descanso, sobre las 11:17, has salido frente a la puerta a tomarte un café. Un descafeinado con una nada de leche. Has recibido una llamada y la has atendido. Has querido reír y mostrarte más alegre; te cuesta mucho. Algún plan para la tarde. A Las 11:44 has vuelto a entrar dentro, con Turner, el profesor de física. A las 19:02 has salido por la misma puerta, con tu chaqueta y la bufanda roja. No tienes que entrar dentro hasta mañana.

A las 19:13 un  Opel Astra se ha detenido frente a ti. Has querido sonreír. No te ha resultado fácil. Has abierto la puerta, te has sentado dentro, has cerrado y habéis salido, hacia la izquierda tras la primera curva.  El coche se ha detenido frente al cine Odeon, en “Elisabeth II St.”. Habéis salido del coche, tu chico y tú. Él ha pasado su brazo por encima de tu hombro y habéis entrado dentro.

A las 22:11 salís del cine. Tienes frió y tu chico se ha quitado la chaqueta para abrigarte con ella. No es eso; sigues sintiendo el mismo frió. Entráis en el coche y son las 22:12, Os dirigís a tu casa. Las 22:27 y el coche ha parado frente a tu portal y tu chico sale contigo para despedirse. Con sus manos en tus hombros, ha querido besarte. Has ladeado ligeramente tu cara a la derecha. El beso la has sentido en la mejilla izquierda. Te ha dado las buenas noches, ha entrado en su coche y ha marchado. Te has quedado mirándolo según se alejaba, a las  22:31. No hay sonrisa, aunque si una leve felicidad.

Entras al portal y subes las escaleras. Son las 22:36, una vez en casa, lanzas las llaves al sofá, junto a la chaqueta y tu bufanda. Te diriges a la cocina con algo de hambre. Cuando lo has visto, tu cara ha sonreído; esta vez sin esfuerzo. De alguna manera, ya sabes que no ha sido tu chico. Él no es de hacer estas cosas.  Cuando has cogido las dos rosas blancas con tus manos, te has dado cuenta del pequeño papel que pendía. Lo has leído. Lo sé porque te lo he leído en tus labios. Quizás sea porque te resulta grato tener un ángel protector a sentirte sola. Quizás sea que has adivinado que se trata de mi letra; pero a las 22:41, has vuelto has sonreír sin esfuerzo.

“…I´ll be watching you…”

Amistad y Precaución

¡Saludos de nuevo a quienes seguís este blog!

Hoy vamos a compartir una historia muy real que nos ha llegado vía 116 111 no hace mucho.

Cada quien, que saque su moraleja, pero lo primero que queremos destacar es la importancia de la Amistad. ¡¡¡Qué suerte tienen algunas personas de contar con un grupo de amigas y amigos que se preocupan tanto por ellas!!! Porque eso es la amistad, pasarlo bien en los buenos momentos y en los malos, estar apoyando, sin cesar, siempre al lado, aunque la persona que lo pase mal ni siquiera sienta que necesita ayuda.

Y a veces un buen amigo, una buena amiga se mete en problemas, en la boca del lobo y no se da ni cuenta, para temor de quienes la/lo rodean. En Zeuk Esan no somos alarmistas, pero hay situaciones hoy en día muy peligrosas en las cuales nos jugamos incluso la vida. Continuar leyendo “Amistad y Precaución”

UNA MIRADA HACIA EL AÑO TRANSCURRIDO

Es típico escuchar a la gente hablar sobre el año transcurrido, los planes satisfechos o los que faltan por hacer y, los proyectos y expectativas que vendrán para el año que viene.navidad-postDe pequeña, recuerdo haber escuchado a los adultos hablar sobre esta clase de cosas. Yo no lo entendía, ya que para mí, las Navidades significaban reuniones familiares, regalos y comida, sobre todo mucha comida; ah, y vacaciones, casi me olvido.

Recuerdo que quedaba con mis amigas el 25 de Diciembre y nos enseñábamos las unas a las otras lo que nos había traído Olentzero. Jugábamos hasta hartarnos y fichábamos aquellos regalos que, quizás, si nos portábamos bien, en un futuro serían nuestros (los pondríamos en la próxima lista de regalos).

También recuerdo aquellos comentarios que me hacían mis abuelos:       << ¿te has portado bien este año? ¿Qué vas a pedir para el nuevo año? >> Esta última pregunta no la entendí bien del todo, porque creía que hacía referencia a los regalos que iba a pedir. Ahora, que han pasado unos años, sé cuál es el significado de esa cuestión: cuales son las expectativas que tengo para el nuevo año (lo que estudiaré, cómo me organizaré, los proyectos que construiré…).

Creo que en la medida que nos hacemos mayores, los significados de las cosas cambian, la mayoría de las veces; aunque no siempre, y menos mal. Recobrar las sensaciones de la niñez son tan importantes como aceptar las que tenemos ahora o las que tendremos cuando seamos adultos, porque es importante seguir jugando con el niño/la niña que llevamos dentro. A veces me gustaría volver a esas Navidades que, con 7 añitos todo me parecía mágico: las luces del árbol, los cánticos, ver a los/as de mi familia disfrazados/as haciendo el payaso…, así que creo que estas Navidades retrocederé en el tiempo, me disfrazaré, cantaré, encontraré en cada detalle la magia del momento y compartiré estos días con los/as más peques de la familia, porque dicen que casi todo se contagia, y la magia es una de esas cosas.

EL PADRE QUE APENAS TUVE

abandono

Tenía 6 años cuando iba con mi padre a jugar a fútbol por las mañanas, a andar en bicicleta por el parque, íbamos de compras… Éstos y algunos más son los pocos recuerdos que tengo de él. Y es que cuando cumplí 8 años mis padres se separaron y me quedé viviendo con mi madre y mi hermana Sonia.

Fue a partir de este momento cuando mi padre se fue a vivir a casa de su madre y empezó a comportarse de forma extraña y, sobre todo, violenta. Al de pocos días de la separación, y tras no conseguir asimilar esta nueva situación, se presentó en casa y decidió cogerle a mi madre la cartera. Al ver que tenía algo de dinero, empezó a insultarle preguntándole de dónde había sacado ese dinero y acabó pegándole una torta que, incluso, le hizo caerse al suelo. Tras este episodio, al llegar a casa otro día, nos lo encontramos sentado en mi cama fumando. ¡Todavía me acuerdo del susto que nos pegamos! Mi madre se puso a chillar hasta que consiguió echarle de casa. Teníamos miedo…Por lo que al final, decidimos cambiar la cerradura y ya nunca más volvió a entrar sin permiso.

Tengo que decir que mi madre, a pesar de todo, nunca se opuso a que mantuviéramos una relación con mi padre. En un principio, sí que compartimos algunos momentos con él, incluso con su nueva pareja y, posteriormente, con el hijo de ambos, mi hermano Aitor. No sé si porque él rehízo su vida o porqué motivo, pero cada vez eran menos los momentos compartidos.
Llegó un momento en el que solamente nos llamaba para pedirnos papeles por temas de declaraciones de hacienda…temas de su interés. Incluso llegó a dejar de pasarnos la pensión. En definitiva, se desentendió de nosotros completamente.

Hoy es el día en el que todavía me pregunto qué hicimos mal mi hermana Sonia y yo para que ese padre con el que jugábamos y andábamos en bicicleta decidiera darnos de lado y rehacer su vida con una nueva familia, como si nosotros apenas existiéramos. He tenido suerte ya que tengo una madre y abuelos estupendos que siempre me han cuidado y se han ocupado de mí, por lo que nunca me ha faltado de nada, aunque esos sentimientos de culpabilidad e impotencia no desaparecían hasta que empecé a ver las cosas desde otro punto de vista, a veces, con ayuda de profesionales y a veces, simplemente, conmigo mismo.

Es por esto por lo que me he decidido a escribiros. Si os sentís identificados con esta historia quiero deciros que no os debéis sentir culpables y que a mí personalmente me ha ayudado mucho compartir mis sentimientos respecto a mi padre para llegar a comprender que yo, simplemente, era un niño y que las circunstancias y el entorno hicieron que todo se complicara. No sirve de nada culpar a nadie y mucho menos a ti mismo.

Esta es la historia, con nombres ficticios, de un menor que atendimos en el servicio. Por lo que desde ZEUK ESAN queremos animaros a que compartáis con nosotros vuestras preocupaciones, sentimientos, historias que no dejan de rondar por vuestra cabeza… porque, en definitiva, todo ello es un peso del cual puedes liberarte si lo compartes.

CARTA DE UN HIJA A SUS PADRES SEPARADOS.

Hola aita y ama:

Me duele el corazón, y este mal no se cura con los regalazos que me hacéis, ¡no los necesito! Sólo necesito que estéis juntos, pero sé que eso es imposible. Así que os voy a pedir algo, si lo cumplís creo que me sentiré mucho mejor. ¿No decís que queréis lo mejor para mi?  Pues ale, ahí va:

  • Necesito que me digáis que no soy la culpable de vuestra separación. ¡Yo os veo a cada uno de vosotros como lo más! Así que pienso que la única que ha podido fallar en esta familia debo haber sido yo …
  • Os necesito y os quiero por igual, no me pongáis en situaciones en las que tenga que elegir a uno u otro. ¡No es justo!
  • No me pongáis de árbitro ni me hagáis ser mensajera. Me siento totalmente utilizada y responsable para arreglar algo que me decís que es imposible de arreglar.
  • Basta ya de criticaros delante de mí. No sois pareja pero sí mi aita y mi ama para toda la vida. (Esto también se lo voy a pedir a los aitites)
  • A veces llego enfadada de mi visita con alguno de vosotros, y ya pensáis que el otro me envenena. ¡¡Y noooo!! Sino que estoy rabiosa y enfurruñada porque pensaba que viviríamos eternamente juntos.
  • Lo mejor que podéis hacer por mí -ahora que ya no os queréis- es respetaros mutuamente.

Este si que sería un regalazo: ”Sólo saber que aún separados ninguno de los dos me abandonará.”

Os quiero

Vuestra hija

¿De quién me voy a fiar yo? (Ainara, 15 años)

El otro día vino mi madre toda preocupada con cara de echarme sermón. Y vaya si me me lo echó!!!.

Resulta que había visto a mi amiga Sonia fumando. Claro, ya me tuvo que soltar el rollo de ”no fumar, que es la droga más adictiva que existe y de las más perjudiciales. Yo cuando empecé no sabía dónde me metía pero, no lo hagáis vosotros que tenéis toda la información, porque cuesta mucho dejarlo y hay gente que no lo consigue”.

También me dijo que no iba a decirles nada a los padres de esa niña, pero que a ella sí la había dado un toque.

Mi madre tiene esos puntos de enrollada, que las echa a mis amigas el sermón, pero no se chiva.

Yo lo entiendo. Ella dejó de fumar cuando se quedó embarazada, por convencimiento: fumar es malo para el que fuma, malísimo para el fumador pasivo que no tiene culpa y nefasto en los fetos y luego bebés, porque dificulta el desarrollo y tiene consecuencias negativas en la salud.Además sale carísimo y mancha los dientes y te huele el aliento a cenicero.

Bueno, que ella tiene buena intención, y me dio mucha pena ver la cara que se la quedó cuando la dije que, a Sonia, el tabaco se lo compra su madre a escondidas de su padre que las mataría si se enterara.

La verdad es que no me extraña que la gente salga como sale, con unas pedradas….porque a ciertos padres y madres debieran quitarles el carné, o hacerles un examen de capacitación.

Mi hermano dice que ese tipo de padres y madres hacen buenos a los nuestros, que están todo el día metiéndose en nuestras vidas, pero que así sabemos a qué atenernos, porque son consecuentes con lo que predican. Y además te puedes fiar de ellos, porque si mi madre miente a mi padre ¿De quién me voy a fiar yo?

Una de despedidas (Autor: Gontzal, 16 años)

“Cuando hace poco más de un mes escribí que no me gustaban las despedidas, lo dije por que me marché a Inglaterra y tuve que decir adiós a mi family. No iba a ser mucho tiempo (no llegó al mes), pero me daba cosa ir sólo a otro país, a estar con otra  familia y a encontrarme con no sé qué gente de diferentes partes del mundo, tener que hbalr  en ingles; en fin, que era una aventura que me daba bastante vértigo.

Marché, estuve y aprendí mogollón. Hice muy buenos amigos/as y la cosa es que descubrí una parte de mi que no conocía. La experiencia me hizo abrirme más, no se, como una sensación de uauuuuuuuuuu!!!! Vamos que tengo claro que voy a viajar por el mundo cuando tenga la mínima oportunidad!!!

Aparte de practicar ingles, que es a lo que íba toda la peña, me encontré con gente de todos los lugares y la verdad es que, quitando los tres primeros días que fueron un poco agobiantes, me lo pasé tan bien, tan bien que ahora echo de menos aquello, y más que aquello, a mi gente ¿Quien me lo hubiera dicho?

No paso un día sin acordarme de Mark, Susanne, Shu Wo o Vicky…de todos/as. Los echo mucho de menos y me da pena porqué es muy probable que no nos vayamos a ver más. Me parece injusto…no debería ser así. Después de habernos unido tanto, tener que decirnos adiós. En fin…”

—o—

Nota del Administrador: Gotzal es un nombre ficticio, elegido por el/la administrador/a con idea de mantener en el anonimato la identidad del joven de 16 años que ha escrito este post.