Mis propósitos para este nuevo curso

Pronto llegara el 1 de octubre. Tantos días hablando del «final» del verano, de las vacaciones, que considero que este es un buen momento para reflexionar sobre el “inicio».
Para quienes son estudiantes, este es el “comienzo del año….” Y como si del 1 de enero se tratara, se plantean nuevos propósitos y deseos.

Nuevos propósitos – Helburu berriak

 

 

 

 

 

 

 

 

Me comentaba una chica que nos telefoneó al 116111, que todos los años hacía lo mismo. Al principio se la olvidaba lo que se había propuesto, así que luego lo apuntaba, pero tampoco era muy práctico, porque se la olvidaba mirar lo apuntado.

Ahora ya no le hace falta, se acuerda de sus propósitos porque básicamente son siempre los mismos:

  1. – Llevar los deberes al día, para no estudiar al final en vísperas de los exámenes.
  2. – Para no pasar agobiada lo fines de semana y noches haciéndolos.
  3. – Acostarse pronto para dormir bien y estar descansada, despierta y con buen cutis y poder madrugar y no llegar tarde y con la lengua fuera al instituto.
  4. – No bajar la guardia y continuar todo el año con la “operación bikini”, que luego se acumula y no hay quién recupere. Practicar deporte los fines de semana.
  5. – Hacer limpieza de cajones y retirar todo lo de cuando era pequeña, libros incluidos.
  6. – Enamorarse de una vez, y que no sea de un actor de cine, que sea de verdad.

Me doy cuenta que toda la lista está relacionada con los hábitos y rutinas, con la fuerza de voluntad y la obligación antes que la devoción.

En fin. Nos comentaba esta amiga que se proponía  de nuevo lo de empezar el curso con buen pie. Sin arrastrar y acumular tareas y esperaba  conseguirlo, porque habrá cosas que no sean muy importantes, pero decidir hacer algo y luego no cumplirlo le dejaba un sabor a derrota que no le gustaba.

¿La entendéis y sabéis de lo que habla?

EL MUCHACHO Y EL HOMBRE

Aquel señor de traje diario decidió pasar unos días de merecido descanso en un pueblo costero. Quería huir del ruido de los coches, de los horarios agobiantes y de las prisas sin sentido.

Una vez llegó a su destino, aparcó el BMW en el puerto, se desabrochó el nudo de la corbata de seda y puso pie en tierra firme. Al caminar en dirección del apartamento con vistas que había alquilado, sintió por vez primera el chasquido metálico de sus zapatos de ejecutivo sobre el piso. Dió rápido con el portal. La puerta estaba abierta y la expectativa de un segundo sin ascensor, le hizo resoplar de fastidio.

Se sentía cansado y abatido. Las amplias vistas al mar, lejos de calmar su zozobra le sumergieron en un sentimiento de vació y melancolía. Se rehízo más por voluntad que por deseo y decidió desprenderse del absurdo traje. Una camiseta y unas alpargatas podrían valer para sentirse a tono con el lugar y Continuar leyendo «EL MUCHACHO Y EL HOMBRE»

¡Y llegó el temido día!

 

Recuerdo una llamada que nos entró hace ya algún tiempo al 116 111, donde  una menor de 11 años a la que vamos a llamar Eva, nos pedía ayuda . La consulta  de esta chica era a causa la menstruación por primera vez. Su primera vez.

Nos contaba que era la primera de su clase a la que le pasaba y que le daba vergüenza. Que cuando le ocurrió, se metió en la ducha porque se sentía mal, como sucia. Quería saber si era normal tener esa sensación ya que al contárselo a su madre, aquella había respondido eufórica que “mi hija ya es mujer”.

Es cierto que cada una reacciona de manera distinta y hay a quien le baja antes o después. Le expliqué que era normal, que no pasa nada por sentirse así, que no es malo y que la suya había sido una manera de responder ante una experiencia nueva para la que no había sido preparada. Un pequeño susto, nada más.

Resulta que de un día para otro, pasas de ser una niña a ser adolescente. Te adaptas a las nuevas rutinas;  más higiene, compresas, toallitas de uso diario y con ello comienza a aparecer esa idea de que hueles mal. La regla huele como huele, pero solo tú lo notas. En clase, aparecen nuevas inseguridades, ¿y si me mancho?, ¿y si los demás lo ven?, etc.

Tenemos que tener claro que es algo totalmente natural y realmente bonito, pues desde ese momento en que nos manchamos de sangre, empezamos a preparar nuestro cuerpo para que en un futuro podamos crear vida. ¿A qué visto así no suena tan mal?

Es una etapa clave en la vida de las adolescentes, Tampoco hay que olvidar que ellos también tienen sus dudas con la menstruación, con los mitos en torno a ésta y la inseguridad de no saber realmente qué es lo que les pasa a las chicas para que todos los meses sangren y a veces se quejen de tener dolores.

A partir de este punto intervenimos desde Zeuk Esan, ya que hablar de este tema les da apuro a las menores. Así, llamando al 116111, al ser anónimo y gratuito, podéis explayaros y preguntar todo lo que os pasa por la cabeza y que no os atrevéis a plantear en público.

Así que, para resumir y a modo de llamamiento, todos y todas las que tengáis cualquier pregunta o duda, podéis llamarnos al 116111 o escribirnos al buzón sin problema. Aquí estaremos a vuestra disposición.

*Imagen de Sangre Fucsia

 

Abuelos y abuelas

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Esta semana abrimos el blog con un texto sobre los abuelos y abuelas. Si, con nuestros parientes mayores, con esas personas tan importantes que están con nosotros/as. Este pequeño homenaje para ellos y ellas.

El amor y el respeto hacia nuestros abuelos es un tremendo sentimiento. Estos, desde que nacemos están a nuestro lado acompañándonos en el camino, guiándonos hasta que el faro se apaga. Son los que le dan sentido a la palabra familia, los que nos dan los apellidos y en muchas ocasiones el nombre también. La tranquilidad, confianza, escucha y amor que nos dan, es incomparable.

¿Quién te conoce mejor que tus abuelos? Fácil, ¡nadie!

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La Amistad

“Un amigo es alguien que conoce la canción de tu corazón y puede cantarla cuando a ti ya se te ha olvidado la letra”                     Julio Ramón Ribeyro

Abrimos el post con estas personas que son tan necesarias en nuestras vidas y muchas veces no nos damos cuenta.  Como dice el dicho, válgame la redundancia, los amigos son los familiares que elegimos, y por eso tenemos que valorarlos y cuidarlos, porque son una extensión de la familia.

Cuando hablamos de amistad, pensamos en algo incondicional; en personas que forman parte de nuestro día a día, confidentes y defensoras férreas de nuestros intereses, acompañantes de vida, generadoras de bueno momentos…. Pero también son aquellas personas que pasan fugazmente por tu vida y te aportan algo concreto en un momento a su vez concreto. Continuar leyendo «La Amistad»

“No has tenido infancia si no has llamado al “cuentapenas” a hacer una broma”

-Jajaja, quién no ha llamado al 116111 para tomar el pelo a los que están ahí una tarde aburrida???
– Nuestros amigos y amigas nos aburríamos de vez en cuando en la calle y aprovechamos que en la escuela nos habían presentado el servicio y les tomábamos el pelo!!!……
– Ahora tengo ganas de comentar con alguien lo que me pasa, y no sé con quién hablar, porque si llamo a  Zeuk Esan me reconocerán y no me harán caso? Me podrán ayudar??

Si, muchos menores de Euskadi han llamado alguna vez al servicio para hacernos bromas, pero muchos más lo hacen a diario para compartir algún problema, consultar alguna duda, saber qué hacer cuando sus relaciones en la calle o en el centro escolar les hacen sufrir, cuando no saben a dónde acudir ante un conflicto en la familia, cuando están preocupadas/os por alguna amiga o amigo, etc.

También un gran número de madres , padres y otros adultos preocupados o desorientados por algún problema relacionado con una o un menor. Continuar leyendo «“No has tenido infancia si no has llamado al “cuentapenas” a hacer una broma”»

La buena amiga

Hoy hemos recibido una de esas llamadas que nos reconcilia con vosotros y vosotras, chavales y chavalas que nos soléis machacar a bromas telefónicas, jejeje; una llamada en la que comprobamos que sois solidarios y solidarias y que os preocupáis por lo que le pasa al otro o la otra… Venga, os lo cuento.

Una chica, de unos 14 o 15 años, marca el 116.111 para decirnos que está preocupada por una amiga suya; al parecer, su amiga está muy delgada, pálida, no come nada y le dice que se ve gorda. Vamos, que esta chavala que llama, con razón, piensa que su amiga puede estar sufriendo una anorexia.

También nos cuenta que el profesorado del colegio al que acuden ambas, ya se han percatado de lo que le pasa a esta chica y, por ello, se han puesto en contacto con la madre y el padre de ésta y, por lo tanto, es de esperar que actúen acompañando a su hija al médico para tratar de ayudarla ante esta situación.

A pesar de ello, la chavala que nos llama, quiere hacer algo más y no sabe qué; nosotros le decimos que, dado que los padres de su amiga ya están sobreaviso, lo mejor que puede hacer ahora es estar al lado de su amiga, que la acompañe, la dé cariño, le exponga, si no aguanta más, su propia preocupación al verla así, etcétera… Es decir, que siga ejerciendo de amiga como siempre ha hecho.

Y, por supuesto, nosostros, desde Zeuk Esan, la felicitamos por llamar y por demostrar que es buena amiga; le decimos que su amiga tiene mucha suerte por tenerla a ella a su lado y que, seguro, con su compañía y apoyo, superará esta situación en poco tiempo.

Pues eso, que estamos muy contentos cuando nos encontramos con llamadas así… En todo caso, ¿qué otras cosas le diríais vosotras y vosotros a esta chica?

Imagen vía Flickr (CC)

El Enamoramiento Y Sus Cositas

¿Qué tal los carnavales?

Yo ando de pueblo en pueblo, de fiesta en fiesta y de flor en flor, como decimos nosotros/as.

No sé lo que me pasa últimamente que, cuando creo haber encontrado a alguien que me gusta de verdad, resulta que después de un tiempo no es como al principio. Luego conozco a otra persona y vuelta a empezar con las cosquillas en el estómago…y temporada sin poder quitármelo/a de la cabeza… Mis amigos/as me dicen que me encapricho muy rápido, pero yo no lo suelo sentir como tal.

En mi cuadrilla tampoco están como para hablar, la verdad. Tengo una amiga que cambia de pareja cada semana. Y un amigo que no se decide, porque Continuar leyendo «El Enamoramiento Y Sus Cositas»

La intranquilidad por la tranquilidad de una amiga

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La semana pasada atendimos, en el 116111, una consulta muy especial hecha por una adolescente, a la que llamaremos María.  Estaba muy nerviosa cuando nos llamó y  compartió con nosotros/as  la confesión que le hizo una amiga. Aquella le había contado  que un adulto de su círculo cercano le había intentado «tocar en sus partes íntimas», pero que se había zafado y no había pasado «nada más». Por lo que nos siguió diciendo, su amiga no le había dado mucha más importancia a lo ocurrido  y era María la que sí se estaba jamando el tarro y nos llamaba para ver qué podía hacer.

Esta llamada, es un ejemplo muy claro de la angustia ante este tipo de comportamientos que se contaba en el blog destinado a madres y padres de Zeuk Esan. Un tema feo e incómodo que  sin que la afectara directamente, le estaba generando mucho malestar y desconcierto.

En primer lugar, además de escucharla, la idea era calmarla. Por lo que nos decía, su propia amiga parecía estar un tanto tranquila ante lo vivido. Animamos  a María a que hablara con ella, para explicarle su preocupación y hacerle ver lo grave que le parecía lo ocurrido. También  para alertarla de que, a lo peor, podía volver a pasarle a ella o a otra menor de su entorno.

A partir de ahí, la orientación era clara: que nos llamasen, si querían, las dos o bien que le pasase a su amiga nuestro número de teléfono y que si tenía dudas al respecto, nos llamase y, con lo que nos contasen, veríamos qué se podía hacer.

Asimismo, también le dijimos a María que podían hablar con una persona adulta que fuese de su plena confianza  y que les pudiese ayudarles.

Afortunadamente, charlando un poquito y con ese ofrecimiento de volver a escucharle a ella o a su amiga, María se quedó un poco más tranquila y se fue convencida de hablar con su amiga.

De momento, no nos ha llamado ninguna de las dos,  pero sabemos  que este es un tema delicado e incluso para pedir ayuda, se va con mucho cuidado.

Dicen mis padres que lo hacen por nuestro bien.

Aquí la reflexión que nos ha enviado una amiga. No sé qué os parecerá, porque lo que plantea, puede pasarle a cualquiera. ¿O no?

«Tengo a la familia revuelta. A veces me gustaría que mis padres no vieran tele, ni oyeran radio, ni leyeran periódicos, ni nada de nada. Que se desinformaran del todo cuando estemos en plenas vacaciones, luchando para salir de marcha y volver tarde a casa, o por lo menos a la hora que nos de la gana, que suele pareceros  «demasiado tarde». 

La verdad es que tienen miedo, que si ha pasado ésto, que si te puede pasar, que si pasó, que si es por tu bien. Es un rollo escucharles y ver cómo buscan excusas para cortarte las alas. ¡¡¡Que nadie les manda sufrir de nuestra parte!!!. 

Pero claro, hay cosas que ocurren y que son muy duras. Y cuando ves esas noticias de jóvenes que volviendo a casa han sufrido agresión, violencia sexual, te da un vuelco el corazón y piensas que a cualquiera nos podría ocurrir. Te da rabia, mucha rabia que en este mundo andemos aún así, que no se respeten los más básicos derechos, que tengamos que ir en grupo y controlando. 

Ya sé que en el mundo hay mucha injusticia y gente que lo pasa fatal y muere, mientras que en este nuestro “primer mundo” tenemos de todo y nos quejamos cuando se nos rompe una uña, pero me revelo ante esa violencia que no entiendo. No entiendo por qué y encima, esos hechos, acaban dando la razón al temor de nuestras madres y padres.»