¿Vacaciones en un Campo de Trabajo?

¡¡Hola!! Imagino que estaréis a punto de comenzar las vacaciones, ¿no? ¡Y con muchísimas ganas, imagino!

Una seguidora de nuestro blog, amablemente vía e-mail, ha querido compartir con nosotros sus pensamientos. Además, ya sabéis que podéis tomar parte en este blog cuando queráis, enviando vuestros escritos. Si no lo recordáis, lo repito: ¡¡¡enviad vuestros escritos!!! porque los publicaremos en el blog.

Y aquí la opinión que nos comparte nuestra seguidora, espero os guste.

 

“Vacaciones. Lo más. Playa, fiestas, juerga, solecito, chicos guapos… Y este año además no me voy de vacaciones con mis padres. Eso sí, la semana que ellos estén en el pueblo yo me voy a un campo de trabajo. Sólo con esa condición he conseguido librarme de ir al pueblo con ellos como siempre.

Mis amigas se han quedado flipadas al decirles que me voy a un campo de trabajo. Flipadas, porque sí que es verdad que el nombre no tiene muy buena pinta: ¿Vacaciones y trabajo en la misma frase? Aún así, yo tengo mogollón de ganas de ir. Creo que puede estar muy bien.

Me voy a rehabilitar una antigua casona a un pueblo costero de Asturias con chicos y chicas de diferentes lugares. O sea, que además de mantener lo del sol, la fiesta y algún posible amor (espero), voy a tener la oportunidad de conocer gente de fuera de mi entorno, lo cual es una oportunidad a propósito para tener un montón de  experiencias de vida.

Además, el curro que vamos a hacer servirá para alojar a chavales y chavalas más jovencitos a partir del curso que viene, con lo cual una se siente hasta mejor. Y qué queréis que os diga pero a mí tanto tiempo libre me agobia. Creo que puede estar guay. Ya os contaré.

A vosotras y vosotros, ¿qué os parece?, ¿os apuntaríais a un campo de trabajo?”