¿Para qué sirven los hermanos?

Mirad qué correo nos ha enviado una chica de quince años. Nos ha dejado anonadados: ¡¡¡qué sinceridad!!!
La copiamos tal cual y nos decís qué os ha parecido.

“Hay veces que me desespero con mi hermano.
No sé cómo lo hacían nuestros padres con cinco que eran. Imagino que las broncas serían interminables….
Por un lado, sería mejor ser hija sola: “toooro míííooo”.
Por otro lado, sólo de pensarlo me siento súper culpable, porque en el fondo creo que le quiero. Son 15 años aguantándole, (toda mi vida) y aunque coleccionamos momentos muy malos, (horribles, los peores), si lo pienso con tranquilidad, creo que también los hay muy muy buenos.
Esto debe ser lo del amor fraterno, que te tiene pillada en medio y ni contigo ni sin ti.
Mis padres suelen decirnos que nos conviene llevarnos bien, porque sólo nos tenemos a nosotros, que cuando ellos falten, nos apoyaremos el uno en el otro.
La verdad es que como mi hermano sea mi único apoyo….Pero sí es cierto que a los hermanos les permitimos ciertas cosas que a otras personas no se las consentiríamos. Vamos, que romperíamos amistad con ellas para siempre.
Me gustan mucho esas reuniones familiares en las que, veo a mis padres y mis tíos y tías tan compenetrados, haciendo unas bromas especiales, con un rollito genial y me gusta y pienso que como nosotros somos sólo dos, pues nunca será lo mismo. Y por cierto, me he dado cuenta que cuando vienen mal dadas, la familia junta filas y apoya a quien haga falta…
Hay una jerarquía en el hogar: los padres de jefes, pero los hermanos tenemos un estatus de igualdad, una edad similar y parece que todo ésto y la convivencia, hacen el amor y al final no te queda más remedio que querer a ese ser, que parece que vino a este mundo para algo más que para molestar.”

¿Qué os ha parecido? ¿Os identificáis con ella?

¡¡¡Se puede ser tan lista con trece años!!!

Me cuenta hoy Irene, una amiga mía, que se pasó el puente de Todos los Santos en un pueblecillo con toda la familia de sus progenitores, primos en segundo, tercero y en quinto grado incluidos.
Por un lado se lo ha pasado muy bien junto a esos familiares con los que se lleva bien y a los que habitualmente no ve.

Recuerdo cuando yo tenía su edad, me encantaba tener tanta familia y un lugar remoto para perderte, llegar a casa tarde y que nadie te riñera, porque estabas en un micropueblo con una legión de primos y primas en grado superlativo, lejanísimos….
Como había de todo y cada uno y una estábamos criados por un padre y una madre distintos, con unos te llevabas de maravilla, con otros fatal y con otros no te llevabas.
Pues decía Irene que se lo ha pasado de maravilla contra todo pronóstico, que a ella estas macro reuniones familiares la dan mucho “yuyu”, porque hay que aguantar a mucha familiada besándote, haciéndote preguntas, pidiéndote que colabores en no sé qué cosas importantísimas, para luego decirte que no hagas eso, que hagas otra cosa….Un caos, vamos, como el arca de Noé pero sin Moisés poniendo orden entre las parejas de animales.
La he preguntado que si ha tenido algún percance o qué y me dice que no, que para su sorpresa todo ha ido sobre ruedas y se ha divertido mucho.
–¿Y cómo lo has hecho con tanto pariente besucón y mandón suelto?
–“Pues muy fácil”- me dice ella- “a esos que me caían fatal y que todo lo que me decían me sentaba mal o me parecían tremendas tonterías, decidí sonreírles y no meterme con ellos y al no encontrar oposición me dejaban tranquila.”
Cada cuál que saque sus conclusiones, pero dice Irene que para cuatro días no iba a discutir con gente que quizá no vuelva a ver y que además se ha convencido de que algunas personas van buscando la boca a las demás y cuando no la encuentran, simplemente pasan y se van a fastidiar a otro lado.
Mi amiga Irene tiene 13 años y estoy segura de que muchísimos adultos no tienen el buen juicio y la templanza que ella ha demostrado. ¿Qué os parece?

Grooming!!!

Hasta ayer por la tarde no tenía idea de lo que es el grooming.

Lei algo y me he enterado que se llama así al acoso de tipo erótico por internet  a menores de edad.

He seguido leyendo y he sabido que la ley sanciona el abuso sexual, el tener pornografía infantil y el engañar a los menores de esta manera y tal.

Anda circulando por la red un consejo muy majo para no caer en engaños de ese pelo y demás. ¿Cuál ?

¡ATENCIONNNN! pues que no os identifiquéis con un nik que haga pensar a cualquier desconocido cuál es vuestra edad. Al lorito!!!

Jóvenes y Política

Jóvenes y Política¿Qué piensan nuestros chavales y chavalas sobre la política?, ¿saben quiénes nos representan?, ¿saben lo que proponen los partidos políticos? Con la cercanía de la cita electoral de este domingo, nos están entrando llamadas al 116.111 que hacen referencia a este tema, pero, desgraciada o afortunadamente, la mayor parte de ellas son en un tono de broma.

No sabemos si ésto es un síntoma que responde a las cuestiones con las que hemos abierto este post. Pero, al mismo tiempo, nos encontramos con los movimientos ciudadanos que estos días se están dando en diferentes ciudades; concentraciones en plazas en las que se expresa, en resumen, el descontento y el escepticismo que la sociedad siente hacia la clase política. Manifestaciones que, mayoritariamente, están siendo protagonizadas por gente joven.

Tampoco sabemos si estas protestas servirán para algo, si conseguirán cambiar algo; tampoco este blog es un espacio en el que debamos centrarnos a analizar ésto. Pero dado que está dirigido a la gente más joven, sí vemos de forma positiva que movimientos como éstos pueden servir para que nuestras chicas y chicos reflexionen, se muestren críticos y críticas y, de alguna forma, puedan ir respondiendo a toda esa gente que, durante mucho tiempo, ha acusado a esta población de apática, de no implicarse en lo que pasa a su alrededor, de ser catalogados como la Generación NI-NI… Parece que, por lo menos, sí estamos viviendo respuestas a estas consideraciones.

¿Lo Digo o No lo Digo?

InterroganteHace ya unos meses, escribíamos una entrada en este mismo blog titulada “¿Lo Hago o no lo Hago?” en la cual presentábamos la disyuntiva que muchas chicas y chicos nos suelen plantear en el 116.111 respecto a la primera vez o las dudas que les surgen sobre la pérdida de la virginidad.

Hoy volvemos con otra pregunta que nos solemos encontrar en Zeuk Esan: ¿Lo digo o no lo digo? La diferencia es que, en este caso, la pregunta sirve para distintas situaciones, a saber:

¿Le digo o no le digo a mis padres que me estoy embarazada? Sí, son muchas las llamadas de chicas que dicen haber quedado en estado y que, amén de la preocupación por este hecho, les agobia la idea de tener que contárselo a sus progenitores. En estos casos, aún entendiendo que es difícil, solemos aconsejar que lo hagan: van a necesitar todo el apoyo de la familia para pasar este proceso, además de que, físicamente, tarde o temprano (si es que deciden seguir adelante con el embarazo) se les va a acabar notando.

¿Le digo o no le digo a mis padres que he suspendido seis? Otro clásico: un chaval o una chavala que, ante los malos resultados académicos, tiene el temor de la reacción de su ama o su aita en casa; aún dejándoles a ellas o a ellos la responsabilidad de decidir qué hacer, les planteamos las consecuencias que puede acarrear si se toma un camino u otro y les hacemos ver que es muy posible que sus padres se acaben enterando desde el instituto de estos resultados y, por tanto, el enfado puede ser mayor si ellas y ellos lo ocultan desde el principio. Además, les hacemos ver que dicho ejercicio conlleva asumir responsabilidades.

¿Le digo o no le digo a mi chico o a mi chica que creo que me gusta otro u otra? Ay, las dudas amorosas… Sea en la adolescencia o en la adultez, estas dudas emocionales son muy habituales. Nuevamente, la decisión le corresponde al chaval o la chavala que está al otro lado del teléfono… Sí les pedimos que consideren si se engañan a sí mismos, si engañan a su pareja, que evalúen cuánto daño se pueden hacer si no lo dicen, etc…

En todos los casos, reconocemos que no hay respuestas fijas, que puede haber un montón de condicionantes que lleven a tomar una decisión u otra y es por ello que lo que hay que hacer es pensárselo bien antes de decir una cosa u otra. Por ello, también les felicitamos por el hecho de acudir a nuestro servicio en busca de ayuda. De esta forma, demuestran que se lo toman en serio y que lo están reflexionando.

¿Y vosotras y vosotros?, ¿qué les diriáis en las situaciones anteriormente descritas?

El Cuento del Pastor y el Lobo, versión Adolescente

A estas alturas, casi todos y todas conoceréis el cuento del pastor y el lobo, ¿no? Sí, ese pastor que siempre mentía diciendo que venía el lobo a comerse su rebaño de ovejas pidiendo ayuda y, finalmente, cuando el lobo apareció de verdad, la gente, harta de ser engañada, no acudió a ayudarle y el pastor se quedó sin ovejas. Más o menos así es, ¿no?

El otro día entró una llamada al 116.111 de unas chavalas que venían a exponer este cuento pero en versión adolescente; resulta que contaban que tienen una amiga que siempre se estaba tirando el moco delante de la cuadrilla de que se liaba con Menganito o de que se acostaba con Fulanito. Sus amigas la escuchaban y, al principio, la creían, hasta que, en cierta ocasión, llegaron a hablar con uno de los supuestos ligues de la pastorcilla y éste les negó que nunca se hubiese enrollado con la susodicha. Ante tal manifestación, estas chavalas acudieron a donde su amiga y le pidieron explicaciones por su comportamiento, situación ante la cual la chavala rompió a llorar y a confesar que, efectivamente, no era verdad.

Con todo, lo que estas chicas que llamaron querían saber era qué le había llevado a su amiga a mentirles durante tanto tiempo… Uf, ¡menuda pregunta! Y es que las causas pueden ser muchas; a bote pronto, hablamos de un problema de autoestima. Puede que esta chavala nunca se haya sentido a gusto consigo misma y haya querido intentar destacar en el grupo a través de historias inventadas sobre aventuras amorosas. Puede, en definitiva, que estos cuentos no sean más que la puesta en escena de sus deseos más profundos; puede que haya podido sentir cierta envidia al ver como algunas de sus amigas tenían éxito con los chicos y ella, por lo que sea, no y, por lo tanto, sea más fácil inventarse historias así. Puede que éstas sean alguna de sus razones o puede que ninguna de ellas…

Éso sólo lo puede saber la propia pastorcilla e incluso puede que no lo hiciera de forma consciente. En todo caso, lo que le devolvimos a estas chicas que llamaban es que lo mejor que podían hacer era hablar con su amiga y dejarle claro que no necesitaba mentir para quedar bien con ellas y que ellas van a estar siempre ahí, a su lado, para cuando lo necesite…

Las llamantes se comprometieron a hacerlo. Ahora veremos si les sirve a ellas y a la chica protagonista de este cuento. También les dijimos que le dieran nuestro número, el 116.111, a su amiga por si ella quería tratar todo ésto con nosotros y nosotras. Esperemos, en definitiva, que, de una forma u otra, este cuento tenga final feliz.

Pensaba que no iba a ocurrirme nunca (niña de 13 años)

(Este es el relato de una niña de 13 años)

……………………………………………………………………………………………….

Pensaba que no iba a ocurrirme nunca. Todas mis amigas hace tiempo que la han tenido y a mi, me daba hasta vergüenza decir que no, que todavía na de na…

Fue el lunes pasado, estando en la calle con mis amigas que sentí una sensación de mojado, como si me hubiera meado. Rápidamente me metí en un baño, me bajé el pantalón y la braga y vi. que de meada nada. Era la regla. Vendita reglita mía, ¡¡¡cuanto me gusta tenerla y sentirme  mas…tu ya sabes; pues eso: más!!!

Llamé a mi ama a la velocidad del rayo. Tenía que contarle de lo mió y que ya éramos más iguales, todavía; aunque todo el mundo dice que me parezco mucho a ella, pero bueno…, ahora más.

Se puso muy contenta y me dijo que me acercara a casa y me pusiera una compresa de las que ella ya me había hablado y que las teníamos guardadas para cuando llegara la ocasión.
A mi no me dolió. Igual será que tenía ganas de tenerla. No se”

Ser Popular… ¿A Costa de Qué?

Todos y todas tenemos nuestras capacidades y nuestras habilidades para todo, ¿no? También para relacionarnos. Unas somos más tímidas y otras más abiertas. Osea, a unas nos cuesta más hacer amigas y amigos y a otras menos. Poco a poco, nos vamos adaptando y, al final, acabamos encontrando los trucos para sentirnos aceptadas, para sentirnos dentro de un grupo.

El caso es que algunos de esos trucos, en un principio, te proporcionan el objetivo que buscas, osea, el ser popular, el que la gente te admita, que hable de ti, etc… Pero, a veces, a la larga, estos trucos se pueden volver en tu contra.

Eso es lo que le ha pasado a una chavala que conozco del barrio. La conozco desde pequeña y la verdad es que siempre ha sido muy tímida, muy cortadita y le costaba hacer amigos. Pero eso fue así hasta que llegó a la adolescencia.

Fue entrar al insti, empezar a desarrollarse, a mejorar su aspecto y empezar a sentirse mejor consigo misma. Es verdad que la tía es muy guapa y eso le hizo popular: las chicas querían estar con ella porque, al ser tan deslumbrante, los chicos se acercaban al grupo donde se encontrara esta chica.

Me da la impresión que ella se empezó a sentir a gusto con esta situación y se le empezó a ir un poco de las manos. Así, empezó a enrollarse con un montón de tíos. Además, si le gustaba uno iba donde él, sin importarle que, por ejemplo, estuviese saliendo con una amiga o una conocida y también se liaba con él. Quería más y no se preocupó de cuidar lo que ya había conseguido.

Poco a poco ésto ha hecho que la gente le haya ido cogiendo manía y que, también es cierto, le hayan empezado a tratar de forma desagradable, no sé si me pilláis… Al final, después de haber tocado el cielo, siendo la chica guapa y popular del insti, vuelve a estar sola, sin amigos y amigas y limitándose a salir los fines de semana con sus padres.

Vuelvo a lo mismo: está bien que sepamos sacarnos partido, que busquemos esos trucos o habilidades para relacionarnos, pero hay que pensar en las consecuencias que pueden tener esos atajos. Creo que esta chavala no los pensó y así le ha ido. Supongo que ahora lo que toca es que alguien le ayude a buscar otro camino para que vuelva a tener unas relaciones normales con la gente de su edad, ¿no?

Zigortzaileak – Los Castigadores

Leire es una niña de 11 años que está harta de algunos de sus compañeros de clase que se dedican a abusar y agredir a los niños y niñas de su escuela.

Una tarde, Ángel y sus tres compañeros más gamberros agreden, humillan y molestan a Ainara sin parar. Ésta, atemorizada y cansada de aguantar siempre la misma situación, se ve obligada a dejar la escuela. Leire reacciona montando un grupo secreto junto a Sandra y Leo, su nuevo y peculiar amigo. La banda se llamará “Zigortzaileak” (Los Castigadores) y defenderá a los escolares indefensos, planeando pequeñas represalias que ahuyenten a los agresores y gamberros. Utilizarán todo tipo de ingenios y constituirán un equipo original y divertido.

Poco a poco, irán dando su escarmiento a los más gamberros, hasta llegar a Ángel, el jefecillo, que muy maliciosamente tocará los puntos débiles del equipo.

¿Conseguirán “Los Castigadores” parar las agresiones escolares y vengar a su amiga? ¿Cumplirán su sueño?

El pasado 5 de enero se estrenó en las salas de cine de las tres capitales de Euskadi esta peli en la que, con un tono desenfadado y con un toque muy de cómic, se aborda el tema del acoso entre iguales o Bullying. ¿La habéis visto?, ¿Qué os ha parecido? Si queréis más información sobre esta peli, pinchad en este enlace. Y si quieres ver el trailer de Zigortzaileak, puedes hacerlo en Youtube.